La formación frutícola dejó de ser solo agronomía de campo: hoy exige entender poscosecha, datos, comercio exterior, sostenibilidad e idiomas técnicos.
El boletín de fruta de julio muestra que los frutos secos ya no son un complemento menor: el avellano europeo entró al tablero estratégico de la fruticultura chilena.
Una auditoría no debería ser una puesta en escena de último minuto: la inocuidad real nace en hábitos diarios, registros claros y equipos que entienden por qué importan.
La visión artificial promete más consistencia en selección y calidad, pero su valor depende de calibración, datos y decisiones humanas bien conectadas.
La inteligencia comercial sirve para anticipar mercados, ventanas y riesgos; mirar el precio solo al final deja a la industria sin tiempo para corregir.
Las agregadurías agrícolas son fundamentales para la fruta chilena al actuar como puentes estratégicos que facilitan la apertura de mercados, gestionan barreras fitosanitarias y...
Chile es el líder mundial indiscutido en la exportación de ciruelas deshidratadas. La industria nacional genera envíos valorados en unos US$ 255 millones anuales...
La Resolución 243 del SAG regula el uso de plaguicidas en materias de almacenamiento, comercialización, manipulación y aplicación.
La Resolución 243 del Servicio Agrícola y...