El prefrío no mejora una fruta débil, pero puede conservar una buena fruta; por eso las primeras horas después de cosecha pesan tanto en el resultado final.
La fruta fresca no viaja sola: la acompañan temperatura, certificados, inspecciones, tiempos portuarios y una coordinación que solo se nota cuando se rompe.
La diversificación no es una consigna elegante: es una forma de reducir riesgo cuando una especie, una ventana o un destino concentran demasiado poder.
La gira público-privada por Asia muestra que diversificar destinos exige resolver requisitos fitosanitarios, rutas, tiempos y compradores al mismo tiempo.