La fruta fresca no viaja sola: la acompañan temperatura, certificados, inspecciones, tiempos portuarios y una coordinación que solo se nota cuando se rompe.
Julio no es un mes vacío para la fruta chilena: es el momento en que los datos, el agua, la logística y la lectura de mercado empiezan a ordenar la próxima temporada.
La diversificación no es una consigna elegante: es una forma de reducir riesgo cuando una especie, una ventana o un destino concentran demasiado poder.
La fruticultura moderna se volvió demasiado técnica para depender solo de intuición: capacitarse en riego, poscosecha y calidad ya es parte del negocio.
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Fruticultura del sur, mejoras en genética y sustentabilidad. Reducir las brechas productivas en tres especies prioritarias para la zona sur del país, como lo...
Para la campaña 2024-2025 la industria de la cereza proyecta cifras récord en exportación.
La cereza se ubica como una de las principales frutas que...