Cada año en el mundo se intoxican cerca de 3 millones de personas por el uso de agrotóxicos. Mueren más de 220 mil; lo que significa 660 muertes por día; 25 muertes por hora. Las exposiciones a agrotóxicos apuntan a deficiencias en funciones neuromotoras y sensoriales.

La Organización de las Naciones Unidas ONU considera que la tasa de intoxicaciones en los países de la región sur de América podría ser unas 13 veces mayor que en los países industrializados; declarando a los plaguicidas como uno de los mayores problemas en el ámbito mundial.

Para 1991 se calculaba que 25 millones de trabajadores agrícolas sufrirían un episodio de intoxicación por plaguicidas y que éstos serían responsables de 437.000 casos de cáncer y de 400.000 muertes involuntarias.

El programa de vigilancia epidemiológica de los Ministerios de Salud y la Organización Panamericana de la Salud, estima que cada año, 400.000 personas se intoxican por plaguicidas.

La ONU considera que la tasa de intoxicaciones en los países del Sur podría ser unas 13 veces mayor que en los países industrializados, por lo cual declaró a los plaguicidas como uno de los mayores problemas en el ámbito mundial. Para 1991 se calculaba que 25 millones de trabajadores agrícolas sufrirían un episodio de intoxicación por plaguicidas y que éstos serían responsables de 437.000 casos de cáncer y de 400.000 muertes involuntarias.

Por su parte, estudios realizados por científicos del área de la salud de la Universidad Católica del Norte, de Coquimbo, Chile, confirmaron una tesis que preocupaba de manera creciente a la comunidad científica y educativa: la exposición a plaguicidas está produciendo alteraciones neurocognitivas en menores en contacto directo con los agrotóxicos.

Tal es el caso del lindano que -a pesar de estar prohibido desde 1998 por el Ministerio de Agricultura de Chile para su uso agrícola debido a sus graves efectos para la salud de las personas-, se sigue aplicando en las cabezas de niños para combatir la pediculosis. Lejos de erradicar el mal, este plaguicida ha generado resistencia y la pediculosis se ha hecho endémica, aseguran autoridades del Ministerio de Salud de Chile.

La IARC como la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (US EPA) ha clasificado al lindano como un posible cancerígeno humano.

Para uso agropecuario existen tres empresas que comercializan Lindano: Agromundo, Ingeniería Industrial e Industrias Gustaffson. Cabe destacar que esta última fue comprada en 2004 por la multinacional Bayer –una verdadera experta en envenenamiento planetario- y vende el Lindano bajo el nombre de Germate Plus. La Bayer había comprado además, en 2001, la empresa Aventis Crop Science, una fusión de Laboratorios Helios, AgrEvo y Rhone Poulenc. Además de rociar a los indígenas de Chiapas con Baygon. (17)

Los Peligrosos

Existen compuestos peligrosos para la salud de las personas, además están prohibidos en las distintas administraciones territoriales para el uso agrícola; estos son el P-Nitrofenol, un metabolito organofosforado asociado al plaguicida Metil Paratión, y el Nitrobenceno.

El uso de metil paratión está prohibido en Chile desde 1998 por resolución del SAG, debido a que la exposición a dosis elevadas del producto, sea por contacto dérmico o inhalación, puede ser fatal para el ser humano. En el caso del nitrobenceno, la situación es más compleja aún, puesto que no existe regulación para este compuesto químico, el cual también es altamente tóxico y es considerado como un cancerígeno humano por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.

Si bien la peligrosidad depende del grado de concentración del venero en el organismo, lo más preocupante es la confirmación de que se sigue usando este peligroso compuesto, pese a que se encuentra prohibida su comercialización e importación en Chile desde 1998; es por ello que DirectorioFruta.cl recomienda leer bien el prospecto de cada producto que utilice en sus árboles, tierra y en especial en los frutos que éstos den.

Y, entre los pesticidas de uso frecuente en Chile para el control de insectos se encuentran los organofosforados y carbamatos, los cuales son inhibidores de la acetilcolinesterasa y la butirilcolinesterasa, enzimas que cumplen la función de hidrolizar al neurotransmisor acetilcolina, molécula necesaria para que pueda transmitirse el impulso nervioso tanto a nivel del sistema nervioso central como periférico.

De la guerra y la tierra; el origen de los Agrotóxicos

Los agrotóxicos no fueron inventados para la agricultura y no fueron solicitados por los agricultores, son un producto de la guerra.

En la Primera Guerra Mundial, Alemania fue bloqueada y los aliados prohibieron la importación del salitre chileno y otros abonos nitrogenados que podían utilizarse en la fabricación de explosivos. Cuando terminó la guerra los alemanes tenían un enorme stock de nitratos, que ya nadie quería. La industria química los recicló y se los impuso al agricultor. Así nacieron los abonos nitrogenados. La agricultura fue una especie de basurero para la industria de la guerra.

Como producto de la guerra ellos fueron creados para matar al hombre, para destruir sus plantaciones, no para hacer beneficio a la humanidad. Cuando explotó la primera bomba atómica, en el verano de 1945, viajaba en dirección a Japón un barco americano con una carga de fitocidas, entonces declarados como LN 8 y LN 14, suficientes para destruir el 30% de las cosechas. Más tarde, en la guerra de Vietnam, estos mismos venenos, con otros nombres tales como “agente naranja”, sirvieron para la destrucción de decenas de miles de kilómetros cuadrados de bosques y de cultivos.

También el DDT, usado para matar insectos, surgió en la guerra. Para combatir la malaria. Después de la guerra, nuevamente la agricultura sirvió para canalizar las enormes cantidades almacenadas y para mantener funcionando las grandes capacidades de producción que habían sido montadas.

Más de 500.000 toneladas de plaguicidas obsoletos, prohibidos o caducos, se acumulan en casi todos los países en vías de desarrollo y en transición, suponiendo una grave amenaza para la salud de millones de personas y para el medio ambiente.

Fuente: https://www.salvalaselva.org/temas/agrotoxicos#start