Consideraciones para una correcta fertirrigación

Existe cierta preocupación en la comunidad internacional en relación a la disponibilidad de agua en el presente y en el futuro inmediato, ya que durante el siglo XX el aumento de la producción de alimentos en todo el mundo estuvo estrechamente asociado con la expansión de las áreas de regadío, y donde el fertirriego ha jugado un papel destacado. 

Los recursos hídricos del planeta son limitados, aunque hace unas décadas se pensaba lo contrario. Y lo que resulta más preocupante es que muchas zonas de regadío que se desarrollaron con aguas subterráneas ahora podrían resultar no ser sostenibles

Las labores de manejo agronómico, que van desde la elección del marco de plantación hasta las labores de poda, pasando por numerosas acciones como la sanidad vegetal o el control climático, van a determinar el estado de la plantación y, por tanto, sus necesidades hídricas y nutricionales. 

La importancia que supone el cultivo es evidente, donde la técnica de fertirriego supone un pilar fundamental en el proceso de producción. Sin embargo, la gestión de esta técnica es preciso llevarla a cabo de forma adecuada para no causar los problemas derivados de un mal uso de la misma. 

Cabe destacar que la gestión del agua de riego es el mayor reto al que se enfrenta la agricultura en la actualidad, sobre todo si se consideran algunos factores condicionantes como son el cambio climático, el aumento de la población mundial o las exigencias de los consumidores, entre otros.

De este modo, el plan de fertirrigación está ligado al estado del cultivo que, a su vez, es una consecuencia de la suma e interacción de todas las actividades y decisiones llevadas a cabo sobre el mismo. 

Poniendo como ejemplo una situación de un cultivo donde las condiciones ambientales son unos valores elevados de temperatura y radiación, unido a una poda severa a la que se ha visto sometido y además está sufriendo un déficit hídrico, la planta se encontraría bajo una situación de mucho estrés con un balance generativo, en cuyo caso habría que modificar las condiciones. 

En este supuesto, el fertirriego resultaría una herramienta muy útil para reconducir dicha situación, donde la estrategia debería enfocarse hacia una solución nutritiva con una relación N/K elevada, una CE moderada o no muy alta y una dotación de riego generosa para aliviar dicho estrés y que la planta cambiara la tendencia hacia un balance menos generativo y más vegetativo.

 Fuentes: https://www.infoagro.com/documentos/fertirrigacion_y_nutrientes_cultivos__conceptos.asp//https://www.infoagro.com/documentos/consideraciones_importantes_una_correcta_fertirrigacion__factores_mas_influyentes.asp

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