Fruta chilena busca entrar a Africa vía Marruecos

A la fecha, Chile no envía frutas frescas a Marruecos, por lo que, podría convertirse en un nuevo e importante mercado dentro de África

Una de las metas que se ha propuesto Frutas de Chile, conjuntamente con el SAG, es lograr el ingreso de las frutas frescas chilenas a Marruecos, un mercado que por su ubicación geográfica, podría actuar como un puente de entrada en África del norte. 

Ante tal objetivo, una delegación de dichas entidades público-privadas llegó hasta las oficinas de la Embajada de Marruecos en Chile para sostener un encuentro con la Embajadora, Kenza El-Ghali.  Cabe destacar que actualmente Chile y Marruecos no cuentan con un Acuerdo de Libre Comercio. No obstante, existe la voluntad de ambos países para potenciar el comercio bilateral, especialmente en frutas.

La propuesta resulta ser una tarea de largo aliento, pues depende de acuerdos comerciales, pero especialmente de negociaciones fitosanitarias que permitan generar los protocolos que habiliten el ingreso de la fruta. Negociaciones que pueden durar, según el destino, hasta más de 10 años, y que se realizan, de manera individual por especie o tipo de fruta.

Los países de África son vistos por los fruteros chilenos con gran interés, pues se trata de un continente que reúne a más del 15% de la población mundial, cifrando al 2024 más de 1.500 millones de habitantes, con una fuerte tendencia al alza. África cuenta con más del 4% de la riqueza mundial que ascendería a 7% en 2030 y  12% en 2050.

Fuente: https://frutasdechile.cl/news/29393/

Descarga Edición Digital PDF

spot_img

Artículos Recientes

Visión artificial en packing: cuando una cámara empieza a leer calidad mejor que una planilla

La visión artificial promete más consistencia en selección y calidad, pero su valor depende de calibración, datos y decisiones humanas bien conectadas.

Agua, energía y descarte: la sustentabilidad que sí se puede medir en el packing

La sustentabilidad frutícola deja de ser discurso cuando se mide en agua aplicada, energía consumida, descarte valorizado y pérdidas reducidas.