Un desierto florido y sustentable todo el año

951

En Calama la agricultura enfrenta grandes barreras naturales: altas condiciones de salinidad en el suelo y elevados niveles de boro, arsénico y sal en el agua. En este escenario adverso, el programa “Oasis Lomas Sustentables”, financiado por Minera Lomas Bayas y desarrollado por Fundación Chile, abre una nueva brecha a la innovación dirigida a los agricultores locales.

La hidroponía – o agricultura hidropónica es un método utilizado para cultivar plantas usando disoluciones minerales en vez de suelo agrícola- en pleno desierto, alta eficiencia hídrica en sistemas sencillos como raíces flotantes y sistemas recirculantes tipo Nutrition Film Technique NFT, entre otros, permitirán introducir nuevas tecnologías para riego de lilium, gypsophylas, plantas ornamentales y hortalizas. Un programador de riego permite aumentar las frecuencias de riego en los sistemas recirculantes en bandejas de cultivos que presentan sustratos inorgánicos con alta eficiencia en la retención de humedad, realizando diariamente ocho riegos al día, gracias a un estanque de acumulación que permite utilizar prácticamente un cuarto o incluso menos del agua utilizada anteriormente para regar.

El florecimiento del desierto pese a las malas condiciones de agua y suelo requirió de nuevas ideas, tecnologías y principalmente una relación cercana y productiva con la comunidad y los beneficiados.

La jefa del proyecto de Estándares Productivos de Alimentos y Biotecnología de Fundación Chile, Cristina Cabello, explica que “hubiera sido imposible alcanzar logros sin la ayuda y apoyo de los agricultores. La comunidad colaboró para acercarse al conocimiento técnico de nuestro equipo”.

Este escenario de colaboración y eficiencia técnica permite ahora ampliar la mirada hacia el fortalecimiento de la comercialización de los productos. La propuesta inicial de Fundación Chile fue plantar flores, un cultivo rentable e inocuo. Sin embargo, las primeras pruebas demostraron que ni la tierra ni el agua tuvieron las condiciones necesarias para su desarrollo. La decisión fue optimizar el uso del agua y sustrato, acortando el período de cosecha y alcanzando una mayor producción en comparación a otras zonas del país. Esta medida permitió sumar también las hortalizas al proyecto, demostrando con sus buenos resultados que podían desarrollarse localmente productos que antes se traían desde la zona central para abastecer hoteles y satisfacer la demanda de una ciudad que crece.

El desafío a futuro es ampliar el apoyo y la transferencia de conocimientos asociados a la comercialización para los otros productos que se generan, haciendo florecer la agricultura en pleno desierto de Atacama.

Fuente.agroalimentando.com

@DirectorioFruta

2mdl1nc