La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) dio el vamos al lanzamiento en Nueva York de la Iniciativa Global de la ONU sobre el empleo decente para los jóvenes, que incluye un enfoque en la promoción de oportunidades de empleo dignos para los jóvenes en la agricultura y la economía rural.

Bajo la dirección de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la iniciativa fue desarrollada por 19 organizaciones internacionales comprometidas con el aumento de la incidencia de las políticas de empleo juvenil y la ampliación de acción a nivel nacional sobre el empleo decente para las mujeres y hombres jóvenes.

A nivel mundial, los jóvenes representan aproximadamente el 24% de los trabajadores pobres – esta dinámica es especialmente pronunciada en África, donde más del 70% de los jóvenes subsisten en condiciones miserables.

De los aproximadamente 200 millones de personas sin empleo en 2014, el 37% -equivalente a 73 millones- estaban entre las edades de 15 y 24 años.

La nueva Iniciativa Global de la ONU tiene como objetivo hacer frente a los altos niveles actuales de desempleo de los jóvenes por la ampliación de la acción en todo el sistema de las Naciones Unidas y en todos los sectores de la economía mundial.

La FAO estará al frente de una de las ocho áreas temáticas de la estrategia, sobre la juventud en la economía rural, al tiempo que contribuye a los demás.

«La pobreza y el hambre no pueden erradicarse sin abordar la insuficiencia de las condiciones de empleo y las oportunidades de la juventud del mundo, especialmente para las mujeres jóvenes y los que viven en zonas rurales», dijo Brave Ndisale, División de Protección Social de la FAO Director Adjunto.

Esto está en línea con la consecución de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que recientemente fue aprobada por la comunidad internacional. Entre los 17 objetivos del desarrollo sostenible, el objetivo 8 pide explícitamente «crecimiento inclusivo y sostenible económica, el empleo y el trabajo decente para todos».

Hasta la fecha, en muchas partes del mundo el empleo y las oportunidades empresariales para las mujeres y hombres jóvenes siguen siendo limitadas, mal remunerado y de mala calidad, sobre todo para los que viven en zonas rurales económicamente estancadas de los países en desarrollo.

La mayoría de los jóvenes rurales están empleados en la economía informal como trabajadores familiares, los agricultores de subsistencia, en el hogar micro-empresarios o trabajadores no cualificados. Por lo general ganan salarios bajos, se emplean a través de acuerdos de trabajo eventuales o de temporada y se enfrentan a condiciones de trabajo inseguras, a menudo de explotación que obligan a muchos a emigrar a zonas urbanas – o en el extranjero.

Cifras que aumentan, retos cada vez mayores

Alrededor de 1,2 mil millones de jóvenes viven en el mundo de hoy – poco más del 14% de la población mundial. Aproximadamente el 88% de estos jóvenes viven en países en desarrollo; una cifra que se espera aumente en las próximas décadas. Asia es el hogar de 60% de los jóvenes del mundo, mientras que otro 18 por ciento vive en África, donde además el 61% de la población tiene menos de 24 años de edad.

La FAO subraya que deben hacerse mayores esfuerzos para integrar a los jóvenes en las economías rurales para promover la seguridad alimentaria y medios de vida sostenibles.

Hoy en día, la mayor parte de los alimentos del mundo se produce por el envejecimiento de los pequeños agricultores en los países en desarrollo, mientras que una nueva generación de productores de alimentos tiene que surgir y tener acceso a nuevos enfoques y tecnologías necesarias para alimentar a la creciente población mundial del planeta al mismo tiempo proteger el medio ambiente.

Un camino a seguir

La iniciativa se basa en varios principios rectores, incluido el respeto de los derechos humanos, la promoción de la igualdad de género y la aplicación de las normas internacionales del trabajo y otros marcos normativos pertinentes de la ONU. Asimismo, se pretende promover la inversión para mejorar la educación y las habilidades de los jóvenes.

Más específicamente, la iniciativa tiende a:

  • Involucrar a los actores clave y los líderes mundiales en la acción política de alto nivel sobre el empleo de los jóvenes;
  • Expandir y ampliar las políticas e intervenciones nacionales y regionales sobre el empleo de los jóvenes;
  • Reúnen la experiencia existente y mejorar el conocimiento sobre lo que funciona para el empleo juvenil; y
  • Aprovechar los recursos de las instalaciones existentes a la vez que la movilización de recursos adicionales.

La FAO ha colocado a la promoción del empleo rural decente como una de sus principales prioridades, y se ha establecido un programa específico de trabajo destinados a los jóvenes.

Por ejemplo, las habilidades de las personas jóvenes pueden fortalecerse mediante la metodología de campo para agricultores jóvenes y de vida de la FAO; facilitando su acceso a la tierra, el crédito y los mercados; y la mejora de su capacidad de participar en los debates políticos.

La FAO también trabaja con los gobiernos de cada país para integrar las cuestiones de la juventud en las políticas y estrategias nacionales, así como los planes de inversión agrícolas nacionales (NAIPS). Para asesorar a los interesados ​​sobre las condiciones de empleo y oportunidades en sus respectivos países, la FAO moviliza a su larga experiencia y conocimientos para llevar a cabo la investigación de campo-análisis de las condiciones del mercado de trabajo, situación de empleo de los jóvenes y las oportunidades sin explotar para la generación de empleo rural.

Fuente: FAO http://www.fao.org/news/story/en/item/381899/icode/?utm_source=linkedin&utm_medium=social+media&utm_campaign=faolinkedin

Edita, Guías de Chile